Por qué Los Cabos se convirtió en uno de los destinos más deseados de México

Pocos destinos logran combinar naturaleza imponenteclima privilegiado y una oferta de experiencias tan diversa como Los Cabos, en el extremo sur de la península de Baja California Sur. Frente al océano Pacífico y el Mar de Cortés (conocido también como el Golfo de California), la región ofrece mucho más que playas: es un territorio donde el mar, el desierto y la cultura local construyen un recorrido pensado para distintos perfiles de viajeros.

Desde temprano, la vida al aire libre marca el pulso del destino. Deportes acuáticos como surfpaddleboardkayaksnorkel y buceo permiten explorar aguas cristalinas y una biodiversidad única. A eso se suman los paseos en barco por las aguas del golfo, muchas veces acompañados por el avistaje de ballenas durante su migración anual, uno de los espectáculos naturales más impactantes de la zona.

Entre los imperdibles se destacan la Playa del Amor —llamada así por su ubicación resguardada y su carácter íntimo, accesible solo por mar— y el icónico Arco de Los Cabos, una monumental formación rocosa que marca el punto donde se encuentran el océano Pacífico y el Mar de Cortés, y que se convirtió en el gran símbolo natural del destino.

Naturaleza, mar y experiencias al aire libre

Para quienes buscan un contacto más profundo con la naturaleza, el Parque Nacional Cabo Pulmo —uno de los santuarios marinos más importantes del Pacífico— ofrece arrecifes de coral y una riqueza biológica que atrae a viajeros de todo el mundo.

Ya en tierra, San José del Cabo propone un ritmo diferente. Su centro histórico, con calles empedradas, arquitectura colonial y galerías de arte, concentra restaurantes, tiendas y espacios culturales que invitan a recorrer el destino desde una mirada más urbana y sofisticada.

El circuito se amplía hacia Todos Santos, pueblo de espíritu bohemio y edificios patrimoniales, donde la historia y la cocina local conviven en un entorno singular. Allí se encuentra el mítico Hotel California, convertido en un ícono cultural del destino y asociado a la leyenda popular que lo vincula con la célebre canción, hoy resignificado como un espacio que combina tradición, hospitalidad y una cuidada oferta culinaria.

Con la caída del sol, la experiencia se completa con una vida nocturna activa: bares, terrazas y clubes junto al mar combinan música en vivo, DJ y coctelería de autor, extendiendo el disfrute más allá del día.

Cocina con identidad y proyección internacional

En ese contexto de diversidad natural y cultural, la cocina ocupa un lugar central. Los Cabos construyó una identidad culinaria basada en el producto fresco, la pesca del día y la integración de ingredientes locales provenientes de huertas y ranchos cercanos, alineados con el movimiento farm to table (de la huerta a la mesa, en inglés).

Los restaurantes de la región trabajan con mariscos y pescados capturados en el Mar de Cortés, ostras, camarones, langostas y el tradicional callo de hacha, que definen menús cambiantes según la temporada y la disponibilidad diaria. Esta lógica garantiza frescura, calidad y una conexión directa entre el entorno y el plato.

El reconocimiento internacional llegó en 2024 con la incorporación de México a la Guía Michelinque seleccionó a Los Cabos como una de las regiones del país evaluadas por su nivel gastronómico. La distinción consolidó al destino en el mapa global del turismo gourmet, destacando propuestas que combinan creatividad, técnica y compromiso con la sustentabilidad.

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