El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este lunes 16 de febrero que su secretario de Estado, Marco Rubio, está “hablando con Cuba” sobre un posible “acuerdo” y consideró “no necesaria” una operación militar en el país similar a la de Venezuela.
“Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían totalmente llegar a un acuerdo, porque es realmente una amenaza humanitaria”, afirmó Trump a los periodistas a bordo del avión presidencial.
Declaraciones de Donald Trump sobre Cuba
El mandatario de Estados Unidos reiteró que Cuba es “una nación fallida”, lamentó que “no tienen combustible para que los aviones despeguen” y anticipó que los cubano-estadounidenses “se alegrarán cuando puedan volver” a la isla a reunirse con sus familias.
“Estoy muy interesado en la gente que está aquí, que fue tratada muy mal por el régimen de Castro y las autoridades cubanas; los han tratado horriblemente. Veremos cómo sale todo, pero estamos hablando con Cuba”, declaró.
Asimismo, defendió que “no haya petróleo, no haya dinero, no haya nada” fluyendo a Cuba, en referencia a las sanciones de Estados Unidos a los países que vendan o proporcionen petróleo a La Habana.
Preguntado por si se plantea una operación militar como la que llevó a la captura de Nicolás Maduro, Trump rechazó responder, pero opinó que “no sería una operación muy dura” y dijo “no creer que eso sea necesario”.
Es importante destacar que Cuba atraviesa desde mediados de 2024 una profunda crisis energética, que se ha visto agravada desde enero pasado por mayores dificultades en el acceso a combustible y por el último bloqueo de petróleo venezolano hacia la isla ordenado por Donald Trump.
Entró en un puerto cubano un petrolero con carga en pleno bloqueo energético de EE.UU.
Un petrolero con carga entró este lunes en la bahía de Matanzas (oeste de Cuba), muy cerca del puerto de logística energética de la ciudad en pleno bloqueo energético de Estados Unidos a la isla.
Se trata del buque Nicos I.V., con código de identificación IMO 9103843, bandera de San Vicente y las Granadinas y 183 metros de eslora. Aunque aparece parcialmente cargado (tiene capacidad para más de 300.000 barriles), se desconoce el tipo y cantidad de combustible que transporta.
Si procediese de un puerto fuera de Cuba, sería el primer tanquero que atraca en la isla desde el Ocean Mariner el 9 de enero, que entró procedente de México con unos 85.000 barriles.
Las plataformas de seguimiento de buques no tenían registrado al Nicos I.V. en un puerto cubano en las últimas semanas, aunque es posible que el barco estuviese operando en aguas de la isla sin dar a conocer su posición.
El Nicos I.V. no está sancionado por Estados Unidos, pero sí que tiene el estatus de “vigilancia activa” por un delito medioambiental previo y por haber estado vinculado en el pasado al denominado “puente energético” entre Venezuela y Cuba.
En la orilla occidental de la bahía de Matanzas se encuentra uno de los complejos de logística energética estratégicos de Cuba, con una gran base de supertanqueros -la de mayor capacidad- y la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las mayores de la isla.
Bloqueo petrolero de Estados Unidos en Cuba
La presión de Estados Unidos recae sobre un país que precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas y alrededor del 80 % de lo que consume, cuando está descapitalizado productiva, humana y financieramente tras seis años de grave crisis económica. Millones de cubanos afrontan ya una situación límite.
Los apagones se extienden por entre 15 y 20 horas diarias en todo el país, el transporte y la sanidad están operando en servicios mínimos, oficinas estatales y universidades han instaurado horarios reducidos o sistemas a distancia y la venta de gasolina está severamente racionada (la de diésel se ha suspendido).
El Gobierno cubano, que sigue instalado en la retórica de la resistencia, está implementando un duro plan de contingencia para tratar de subsistir sin petróleo importado, pero los expertos estiman que en cuestión de semanas la situación será muy grave.
En las últimas semanas, distintos países se han comprometido a ayudar a Cuba, empezando por los tradicionales aliados políticos de la isla, como Pekín, que anunció el envío de hasta 90.000 toneladas de arroz y una línea de “asistencia financiera emergente” de 80 millones de dólares.





