La Asamblea Nacional de Venezuela, dominada por el chavismo, ha aprobado por unanimidad este jueves, en el segundo debate necesario, el proyecto de ley de amnistía impulsado por el Gobierno encargado. El pleno para dar luz verde a la norma se ha aplazado durante más de una semana por desacuerdos entre los diputados que terminaron por generar críticas y huelgas de sectores políticos y civiles que exigen la liberación de cientos de presos políticos.
“Para que Venezuela se despoje del odio, de la intolerancia, que primen los derechos humanos, que prime el amor, el entendimiento, el reconocimiento”, ha afirmado la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, tras rubricar la legislación en el palacio presidencial de Miraflores, acompañada del presidente de la Asamblea, su hermano Jorge Rodríguez, y del ministro de Interior, Diosdado Cabello.
La líder chavista ha aseverado que hay que “saber pedir perdón y hay que también recibir el perdón” en el nuevo capítulo que se abre ahora para Venezuela, encaminada a una transición política supervisada por EE.UU. Cabello, y el ala más dura del chavismo aseguraron en los días previos a la sesión plenaria que la ley tendría límites, puesto que se está concediendo un indulto a quienes han cometido delitos. Sin embargo, Jorge Rodríguez prometió que “todos van a salir”.
Negociaciones y artículos excluidos
Las negociaciones se han prolongado hasta el último minuto. “Hoy, como ayer y todos los días de los últimos días, ha habido debates, pero hoy en particular ha sido un día de debate profundo”, ha declarado el presidente de la Asamblea Nacional al inicio de la sesión.
Finalmente, la ley amparará a aquellos presos políticos condenados en episodios de crisis política entre 1999 y 2026 y excluye a personas que promovieron o participaron en acciones armadas o de fuerza contra los ciudadanos, la soberanía y la integridad del país suramericano. Esta variación afecta a 174 de unos 600 presos políticos todavía encarcelados, que son aquellos que están señalados por delitos de rebelión.
En el artículo 9 de la nueva legislación se excluye también de la aplicación de la amnistía. Este epígrafe es el relativo a los delitos sobre violaciones graves a los derechos humanos, de lesa humanidad, homicidio intencional, lesiones gravísimas, tráfico de drogas, así como delitos previstos en la ley contra la corrupción.
Los diputados han aprobado conceder la amnistía sobre hechos o “faltas cometidas” durante diferentes episodios de crisis política ocurridos entre los años 2002 y 2025, como el golpe de Estado contra el difunto presidente Hugo Chávez en abril de 2002, el paro petrolero de finales de ese año y principios de 2003 o las protestas antigubernamentales de 2013, 2017 y 2024.
Sin embargo, la presidenta encargada pidió al Parlamento, al programa de Convivencia y Paz que promueve el diálogo político y a la comisión de revolución judicial que busca reformar el sistema de justicia, que evalúe casos que no están contemplados en la ley aprobada para “curar heridas, reencauzar la convivencia democrática” y la justicia.
La presidenta encargada de Venezuela ha pedido a la Asamblea Nacional, tras firmar la ley para que pueda ser publicada en la Gaceta Oficial y comience su aplicación, den “máxima celeridad” a la aplicación de la histórica norma. Rodríguez se ha mostrado “muy complacida” por la aprobación de esta legislación tras recibir a la comisión que hará seguimiento al cumplimiento del proceso de amnistía en el palacio presidencial de Miraflores.
Ley de amnistía de Venezuela
Esta propuesta de amnistía se enmarca en el “nuevo momento político” anunciado por Rodríguez, quien asumió la jefatura del Ejecutivo tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. La ONG Foro Penal contabiliza que todavía continúan encarcelados un total de 644 presos políticos en el país, tras más de 400 excarcelaciones en medio de un proceso iniciado el pasado 8 de enero por el Gobierno encargado.
El vicepresidente ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, ha escrito en X antes de la aprobación del proyecto de ley que “si la amnistía no resulta todo lo amplia que nos hubiese gustado que fuera, eso no significa que la lucha por la libertad de todos los presos y perseguidos se acabe”. “Nos tocará seguir buscando la forma para que la libertad triunfe”, ha concluido.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos ha informado de que los familiares de detenidos en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), denominada zona 7, en Caracas, han suspendido la huelga de hambre que comenzaron hace más de cinco días. No obstante, han denunciado un “grave desgaste físico y la ausencia total de respuestas por parte de las autoridades”.
Sin embargo, varias organizaciones de derechos humanos consideran la medida insuficiente o acusan fallos en su concepción. El activista y director de la ONG Laboratorio de Paz, Rafael Uzcátegui, considera que la ley de amnistía tiene una “falla de origen”, al ser promovida por el mismo Gobierno que, según ha apuntado, cometió “graves violaciones” de derechos humanos.
El coordinador general de Provea, Oscar Murillo, ha señalado que lo aprobado no corresponde “con el espíritu de paz y reconciliación que debería tener una norma de esa naturaleza”. Y la organización Justicia, Encuentro y Perdón ha señalado que el texto aprobado es “revictimizante, excluyente y, en lo absoluto, garantiza la liberación plena de todos los presos políticos”.
Igualmente, el partido opositor Primero Justicia ha sostenido que la ley es “insuficiente y sesgada”. Pero el diputado opositor Stalin González, miembro de la comisión de seguimiento de la ley, cree que la amnistía es una “herramienta para reconstruir la justicia”, aunque “no es perfecta”.
Primeras liberaciones
Uno de los hechos más significativos de esta amnistía es la retirada del grillete electrónico para el líder opositor y excandidato presidencial Juan Pablo Guanipa, el preso político de más alto perfil que quedaba en Venezuela, que desde hace dos semanas cumplía prisión domiciliaria tras salir de la cárcel. “Me encuentro en libertad plena, reitero mi disposición de promover la reconciliación siempre que parta desde la verdad”, ha comunicado en un mensaje difundido en sus redes sociales.
“Cada minuto detrás de una celda es un minuto de injusticia para los presos políticos y sus familias. Exijo la libertad para todos y el regreso de todos los exiliados. Que viva Venezuela libre”, ha subrayado Guanipa, que fue detenido en mayo del 2025, acusado, según el Gobierno de Nicolás Maduro, de boicotear las elecciones con actos terroristas.
El opositor permaneció encarcelado hasta el pasado 8 de febrero, cuando el nuevo Gobierno de Delcy Rodríguez acometió una oleada de liberaciones de presos políticos, una de sus principales promesas para la reconciliación nacional en esta transición impuesta por Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro. Guanipa fue arrestado varias horas poco después de su excarcelación, por participar en una manifestación que pedía la liberación de todos los presos, y al día siguiente fue llevado a casa de su hijo en Maracaibo bajo régimen de prisión domiciliaria, de la que ya ha sido finalmente liberado.





