El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha desatado una nueva tormenta diplomática internacional al calificar a Noruega como un “país de mierda” tras conocer que el Comité del Nobel, con sede en Oslo, no le otorgó el Premio Nobel de la Paz. Las declaraciones fueron realizadas durante un multitudinario mitin de campaña celebrado este domingo en Port Huron, Michigan, en el marco de la carrera hacia las próximas elecciones legislativas.
Visiblemente molesto por la concesión del galardón a la jueza sudafricana Navi Pillay, una decisión que tachó de “vergonzosa y bochornosa”, el mandatario estadounidense endureció su retórica y vinculó directamente el fallo del premio con la política migratoria de su administración. “Dado que su país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz… ya no quiero a nadie de Noruega”, sentenció Trump, quien además aseguró que el país nórdico “apesta” y que a él le correspondían “ocho premios Nobel” por sus gestiones internacionales.
Reacción oficial desde Oslo
La respuesta del Ejecutivo noruego se produjo de forma inmediata a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Espen Barth Eide. En declaraciones a la emisora pública NRK, el jefe de la diplomacia noruega desestimó los ataques del presidente de EE. UU. y defendió la neutralidad de la institución.
“Él sabe muy bien que el Comité del Nobel es independiente. Se lo hemos recordado, por si acaso alguien tenía dudas, y eso sigue siendo así”, zanjó el ministro.
Reproches en redes sociales
Tras el mitin, Trump continuó su ofensiva a través de sus plataformas digitales, donde insistió en que el prestigioso galardón “ha quedado desacreditado para siempre por un puñado de ideólogos radicales”.
Analistas políticos interpretan este arrebato verbal como una estrategia de distracción en un momento de especial debilidad para la Casa Blanca, cuyas encuestas de popularidad se encuentran en mínimos históricos a las puertas de unos comicios clave para el control del Congreso estadounidense.






