El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva que obliga a toda la rama ejecutiva del Gobierno federal a sustituir de manera oficial el término “inteligencia artificial” (IA) por el de “Superinteligencia” (SI). La medida se hizo pública tras una mesa redonda en la Casa Blanca donde el mandatario, arropado por los principales líderes de Silicon Valley, defendió un enfoque de “autorregulación” para la industria frente a los controles estrictos, argumentando que imponer regulaciones severas ralentizaría la innovación estadounidense frente a competidores como China.
La directiva presidencial instruye a todos los departamentos y agencias federales a adoptar las siglas “SI” en su correspondencia oficial, documentos de política y comunicaciones públicas, prohibiendo el uso del término anterior. Además, Trump ha encargado al Consejo de Asesores Presidenciales de Ciencia y Tecnología proponer una definición federal precisa del nuevo concepto. Según declaraciones previas del mandatario, el cambio busca corregir la palabra “artificial”, la cual daba la impresión de que esta tecnología es “falsa”, cuando en realidad es “asombrosa” y representa “el futuro del liderazgo global”.
El “Acuerdo de la Casa Blanca sobre Superinteligencia”
Al término del encuentro en el Comedor Este, el presidente y los directivos de las principales firmas del sector suscribieron un documento denominado Acuerdo de la Casa Blanca sobre Superinteligencia. Trump describió este pacto de gobernanza privada como un documento “moralmente vinculante” que los propios ejecutivos perciben “casi como una especie de constitución separada”.
- Pacto de auto-vigilancia: Los líderes tecnológicos acordaron implementar controles internos robustos y evaluaciones de riesgos externas. Las revisiones voluntarias se enfocarán en auditar las capacidades de los modelos avanzados frente a ciberataques o el uso indebido de los sistemas.
- Rechazo a la intervención estatal: Trump descartó de forma tajante la creación de un nuevo marco regulatorio federal o una pausa en el desarrollo tecnológico, calificando los temores catastrofistas de “engaño”. El presidente enfatizó que agencias existentes como el FBI y el Departamento de Justicia ya disponen de las herramientas necesarias para perseguir a los actores maliciosos dentro del sector.
Alineación histórica en Silicon Valley
El almuerzo de trabajo propició una inusual estampa pública a las puertas de la Casa Blanca, donde Trump compareció junto a una veintena de los hombres más poderosos del sector tecnológico. Entre los asistentes fijos y firmantes destacaron Elon Musk (xAI), Jensen Huang (Nvidia), Sundar Pichai (Google), Mark Zuckerberg (Meta), Satya Nadella (Microsoft), Dario Amodei (Anthropic) y Greg Brockman (OpenAI), además del fundador de Amazon, Jeff Bezos.
Durante la sesión, las partes también abordaron la creciente inquietud de diversas comunidades locales ante la proliferación de macrocentros de datos debido a su enorme consumo eléctrico. Al respecto, Trump aseguró que el grupo empresarial se ha comprometido a coordinarse estrechamente con los municipios afectados para garantizar su satisfacción, despejando un potencial frente de fricción política de cara a los próximos meses. El Ejecutivo adelantó que en los próximos tres o cuatro días se anunciará formalmente el nombramiento de un nuevo “Zar de la IA” (o “Zar de la SI”) para coordinar la estrategia nacional de infraestructura y despliegue tecnológico.






