Lo que debía ser un final feliz para cientos de aves rescatadas de condiciones de maltrato se ha convertido en un escándalo de negligencia oficial. Más de la mitad de los 480 patos evacuados de un santuario en el condado de Riverside habrían terminado en el mercado de carne tras un proceso de adopción masiva sin protocolos de seguridad, denunciaron activistas y defensores de animales.
Un rescate fallido
La crisis comenzó a mediados de abril, cuando el Departamento de Servicios para Animales del Condado de Riverside (RCAS) intervino el recinto “The Duck Sanctuary” en Anza, debido a problemas críticos de higiene y hacinamiento. Con la intención de desalojar el lugar rápidamente, las autoridades organizaron un evento de adopción el 15 de abril bajo el lema “quien llegue primero, se los lleva”, eliminando las cuotas y los filtros de verificación de los adoptantes.
Las aves terminaron en el mercado ganadero
La falta de escrutinio permitió que individuos con intereses comerciales aprovecharan la situación. Según informes y denuncias en redes sociales:
- Venta para consumo: Una empresa ganadera con sede en Norco se llevó a la gran mayoría de los ejemplares. Poco después, activistas detectaron que estas mismas aves estaban siendo ofrecidas en grupos de Facebook para ser sacrificadas y consumidas.
- Vínculos con peleas de animales: Se identificó al menos a un adoptante que se llevó 11 aves y cuyos perfiles digitales lo vinculan con actividades de peleas de gallos.
- Negligencia institucional: Mientras santuarios legítimos esperaban en fila para recibir a las aves y brindarles cuidados médicos por infecciones oculares y “podredumbre de pico”, el personal del condado entregaba lotes masivos de patos a personas sin antecedentes de cuidado animal.
Indignación y respuesta oficial
Howard Berkowitz, fundador del santuario intervenido, se mostró devastado tras conocer que las aves que intentaba proteger terminaron en el mercado de carne. Por su parte, el RCAS ha defendido su modelo de “adopción sin barreras”, argumentando que su prioridad era liberar espacio y que los exámenes de salud realizados a las aves no mostraron riesgos inmediatos.
Sin embargo, organizaciones de rescate animal exigen una investigación formal y un cambio en las políticas de adopción del condado para evitar que los animales rescatados de situaciones de crueldad vuelvan a caer en manos de quienes buscan lucrar con su muerte.





