El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este sábado la propuesta formal de siete días presentada por el Gobierno de Irán para desescalar el conflicto y restablecer el tránsito marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz. El mandatario estadounidense endureció su postura diplomática al afirmar ante la prensa en los jardines de la Casa Blanca que, aunque está abierto a negociar, las condiciones planteadas por Teherán resultan completamente inadmisibles.
“Hicieron una propuesta, pero la rechacé”, declaró categóricamente Trump antes de abordar el helicóptero Marine One. El republicano argumentó que el régimen islámico busca un pacto de urgencia debido a que “están perdiendo terreno estrepitosamente” en el desarrollo de la guerra.
El plan de contingencia había sido presentado oficialmente en Nueva York por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, en el marco de las reuniones de la Asamblea General de la ONU, y transmitido a Washington mediante la mediación diplomática de Qatar.
El documento planteaba una hoja de ruta con una duración exacta de una semana, estructurada bajo las siguientes condiciones:
- Primeros 5 días: Exigía a los Estados Unidos implementar de manera inmediata un alto el fuego regional (que incluyera al Líbano), el levantamiento total del bloqueo naval contra los puertos iraníes, el fin de las sanciones a la comercialización de su petróleo y la liberación de los activos financieros de Teherán que permanecen congelados.
- Día 6: Una vez cumplidos los requisitos previos de Washington, Irán procedería a la reapertura formal del Estrecho de Ormuz, permitiendo la normalización del paso de buques de carga.
- Día 7: Ambas naciones retomarían formalmente las conversaciones bilaterales para alcanzar un acuerdo definitivo, reincorporando a la mesa de discusión el polémico programa nuclear iraní.
Pese a que el Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo— ha sufrido un cierre de facto y un declive masivo en su flujo regular desde que se intensificaron los bombardeos bilaterales en febrero, Trump restó dramatismo a la situación actual de desabastecimiento.
El mandatario aseguró que el ejército estadounidense mantiene el “control total” de la vía marítima y detalló que, bajo resguardo militar, siguen fluyendo “cantidades masivas” de crudo, contabilizando el cruce de 29 de estas embarcaciones durante la última noche.
No obstante, analistas financieros e internacionales advierten que la negativa frontal de la Casa Blanca a firmar esta tregua mete presión inmediata a los mercados energéticos globales. Se prevé que el rechazo a la propuesta genere una fuerte volatilidad a partir de la apertura de los mercados financieros el próximo lunes, amenazando con impulsar el valor del crudo Brent por encima de la barrera de los 104 dólares por barril registrada al cierre de esta semana.
Fuentes cercanas a la administración Trump informaron que la Casa Blanca ha condicionado cualquier posibilidad de alivio económico o cese de hostilidades a una “apertura completa, inmediata, segura y sin condiciones previas” del estrecho. Asimismo, el presidente norteamericano ha advertido a sus asesores militares que mantengan las operaciones de despliegue en alerta máxima, dejando abierta la posibilidad de retomar e intensificar la ofensiva de bombardeos directos contra territorio persa de no ceder en sus posturas políticas.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán respondió de manera fulminante desde Teherán, aclarando que el país no reconocerá ultimátums de ninguna potencia extranjera y que protegerán sus intereses soberanos en el Golfo Pérsico el tiempo que sea necesario, congelando de momento los canales de diálogo indirecto.






