El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado una intensa polémica internacional tras publicar en su red social, Truth Social, un mapa en el que México y Canadá aparecen representados de forma explícita como parte del territorio estadounidense. En la polémica ilustración, toda la masa geográfica de América del Norte se muestra unificada bajo las barras y estrellas de la bandera de EE. UU. y el rótulo de “United States of America”.
La publicación se realizó sin mensajes explicativos adicionales, pero llega en un momento de alta tensión comercial en la región. En el mapa difundido se observa además que accidentes geográficos clave como el Golfo de México y el Golfo de California han sido renombrados de manera unilateral bajo la nomenclatura de “Gulf of America” (Golfo de América).
“No seremos colonia”: Firme respuesta mexicana
La reacción del Gobierno mexicano no se hizo esperar. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió una declaración tajante para fijar la postura de su administración ante la provocación gráfica: “México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero. Orgullosamente somos un país libre, independiente y soberano”, enfatizó la mandataria.
Esta publicación forma parte de una serie de polémicas propuestas de alteración geográfica impulsadas recientemente por Trump:
- El caso de Nuevo México: Apenas un día antes, el mandatario compartió una imagen del estado de Nuevo México con el nombre tachado, sugiriendo sustituirlo oficialmente por “Nueva América” (New America), argumentando que era una denominación con “mayor prestigio”.
- El antecedente de los Grandes Lagos: El mapa se difunde semanas después de que la Casa Blanca emitiera una orden ejecutiva para rebautizar el Lago Ontario como “Lago América” dentro de los registros federales de EE. UU.
- Ampliación del mapa: Los reportes del polémico gráfico detallan que la anexión simbólica de Trump no se limita a sus socios comerciales del T-MEC, sino que el color de la bandera estadounidense también cubre las superficies de Groenlandia, Cuba, Islandia y diversas naciones del Caribe.
Estrategia de presión política
Analistas internacionales coinciden en que la difusión de este mapa no posee validez jurídica ni representa un cambio territorial real. La acción se interpreta en los círculos diplomáticos como un movimiento de propaganda nacionalista y una herramienta de presión psicológica en el marco de las complejas negociaciones arancelarias y migratorias que Washington mantiene con sus vecinos del norte y del sur.





